Biblioteca de Fertilidad, Mi primer embarazo

Parte 3: Implantación, Progesterona, Análisis de hCG y Fase Lútea

Fase Lútea, Implantación y Cuando realizar la Prueba de Embarazo

> Semanas 1 y 2 del Ciclo Menstrual: Desde la Menstruación hasta la Ovulación
> Tercera semana del Ciclo: De la Ovulación a la Concepción
> Cuarta Semana: Implantación y Fase Luteal
> Primera Semana de Embarazo: Primeros Síntomas de Embarazo y Desarrollo Fetal
> Segunda Semana de Embarazo: Que esperar durante el Primer Trimestre
> Inicio del Calendario del Embarazo

En la Parte 1 de la serie vimos como tu cuerpo se prepara para la ovulación y el embarazo; el desarrollo del endometrio así como la evolución del folículo ovárico. En la Parte 2 pudimos aprender sobre la ovulación y seguimos al óvulo a lo largo de las trompas de Falopio donde tiene lugar la fertilización/concepción. Ahora estamos en la cuarta semana de tu ciclo, justo a la mita de la fase lútea, y las cosas se están calentado (literalmente). Veamos la razón…

La fase lútea de tu ciclo menstrual comprende los días del ciclo que siguen a la ovulación. Este período de dos semanas es llamado la fase lútea porque el rol dominante lo ejerce el cuerpo lúteo el cual no es más que el folículo colapsado de donde emergió el óvulo. Ahora es trabajo del cuerpo lúteo producir toda la progesterona necesaria para “calentar” el cuerpo y la matriz como parte de la preparación para el embarazo.

La progesterona también ayuda al endometrio a hacerse más grueso y vascular; de esta forma el endometrio se convierte en un suave “lecho acolchado” listo para atrapar al blastocisto (óvulo fertilizado). Por último, pero no menos importante, la progesterona envía señales a tu cerebro para NO iniciar una nueva menstruación, es decir, la descamación de la capa interna del endometrio conocida como periodo. Como veremos más adelante, el embrión en desarrollo tiene su propio sistema hormonal de señalización el cual le dirá a tu cuerpo “¡Estoy Aquí! a fin de impedir la menstruación al comunicarle a tu cuerpo que debe mantener altos los niveles de progesterona. Cuando la hormona responsable de esta señalización, la hCG, aparece, la misma puede ser detectada por una prueba de embarazo para descubrir así que este fue el ¡mes afortunado!

El Cuerpo y la Fase Lútea: Debido a los altos niveles de progesterona la mujer puede sufrir de hipersensibilidad en las mamas y los pezones aunque para confundir un poco las cosas esto también puede ser un síntoma temprano de embarazo. Si estás monitorizando tu fertilidad y sabes en que momento del ciclo te encuentras, podrás discernir con más facilidad si la sensibilidad mamaria es o no un efecto de los niveles elevados de progesterona después de la ovulación; sin embargo de continuar la hipersensibilidad o incrementarse más allá de lo normal, este podría ser un signo temprano de embarazo. Por otra parte la progesterona también puede ser responsable del Sindrome de Tensión Premenstrual caracterizado por irritabilidad y mal humor, entre otros síntomas.

Luego de la ovulación tu moco cervical también experimentará cambios tanto del volumen ya que comienza a disminuir al punto que algunos mujeres pueden experimentar sequedad en esta fase, así como del color y textura que pasando a ser de cristalino y filante a blanco/amarillento y mucho más firme y pegajoso. Evidentemente las mujeres pueden presentar distintas características de moco cervical luego de la ovulación y a lo largo de toda la primera parte de la fase lútea por ello si sospechas que puedas tener algún problema relacionado con el moco cervical, un producto conocido como FertileCM puede ayudar a mejorar la cantidad y la calidad del mismo.

En la Parte 2 lo último que vimos fue como el óvulo sufre ciertos cambios luego de la fecundación (por ejemplo diferenciación para convertirse en un blastocisto). La zona pelúcida que una vez protegió el embrión incipiente ahora es innecesaria y el blastocisto produce una sustancia para disolver esta coraza protectora. En este punto el blastocista sale de la zona pelúcida y se convierte en un elemento que flota libremente en la matriz.

Ya ha pasado casi una semana completa luego de la ovulación y la concepción. Los niveles de progesterona están elevados y el embrión está listo para “amarrarse” a su madre. Si todo sale bien es momento de que el embrión se una al endometrio y se conecte con la pared uterina. Este proceso conocido como implantación es el inicio formal del embarazo dado que técnicamente el blastocisto se convierte en un embrión.

Implantación: Durante el proceso de implantación las células de la superficie del blastocisto entran en contacto con el endometrio e inician un “apertura” química de un espacio en el mismo donde el óvulo fecundado se puede unir. A medida que se produce un pliegue  en el endometrio, el blastocisto (ahora embrión) se acopla dentro del revestimiento uterino. Este evento puede causar una pequeña señal de que indica que el embrión está allí siendo este quizás el primer síntoma de embarazo: el sangrado post implantación. El sangrado por implantación se define simplemente como un manchado discreto que puede aparecer durante el proceso de implantación. El color de la sangre no será rojo como durante el período, en su lugar tendrá un color rosado o marrón. No todas las mujeres presentan este manchando, de hecho la mayoría no lo hace, por lo tanto si no detectas ningún manchado durante el momento en que se supone que está teniendo lugar la implantación esto no significa de manera alguna que haya alguna dificultada para quedar embarazada. Ahora tenemos un embrión y ¡Eureka! ¡Un embarazo ha comenzado!

¿Cuándo debo realizarme una Prueba de Embarazo¡Esta es la pregunta que todos hemos estado esperando! En este momento la sensibilidad mamaria puede haber sido atribuida a los niveles elevados de progesterona, algo que normalmente ocurre en esta fase independientemente de que haya o no un embarazo. El manchado post implantación, aún cuando es posible de ninguna manera es una señal confiable de embarazo, por lo tanto esperamos por el momento en que podamos realizar una prueba de embarazo. Dado que la implantación usualmente ocurre entre el sexto y décimo día luego de la ovulación (y definitivamente no debe realizarse una prueba de embarazo antes de la implantación) realizar pruebas de embarazo en la semana que sigue a la ovulación no es mas que malgastar el dinero. Pero antes de entrar en materia sobre el momento ideal para realizar la prueba de embarazo, veamos un poco que es lo que miden y como eso se relaciona con lo que está ocurriendo tanto con el embrión como con tu cuerpo…

Luego de la implantación el embrión continua socavando y uniéndose a la matriz fértil que representa el tejido endometrial ricamente vascularizado. En este momento el embrión construye una membrana en torno a sí mismo conocida como corion la cual es la membrana interna de la placenta en desarrollo. El trabajo del corion es establecer una conexión entre la matriz y el embrión al conectarse a los vasos sanguíneos del endometrio que nutrirán al feto durante los nueve meses de gestación. Una vez que esta unión crítica se ha completado, la placenta comenzará a formarse en torno al corion y el embrion convirtiéndose en la intermediaria entre la madre y el feto a través de la cual se proveerán los nutrientes y se retirarán los productos de desecho. Con el nacimiento de la placenta se forma también el amnios en torno al embrión a fin de servir de escudo y a la vez nutrir al feto durante el embarazo; esto lo logra manteniendo al feto flotando en el líquido amniótico que protege al feto de dos formas diferentes: evitando la deshidratación y sirviendo como amortiguador ante cualquier aumento súbito de presión desde el exterior del vientre de la madre.

Con el desarrollo de los tejidos placentarios el feto está listo para decirle a mamá que está listo para proseguir y que NO debe tener su periodo; de hecho a partir de allí quedan interrumpidos los ciclos menstruales. Este mensaje tan importante es, como todas las comunicaciones previas que hemos visto en el organismo, un mensaje hormonal. En este caso la placenta secreta un agente conocido como hCG o Gonadotrofina Coriónica Humana, y si ya ha leído la descripción de nuestro producto en la página correspondiente sabe que se trata de la hormona que detecta nuestra prueba de embarazo. Pues bien, ahora la hCG fluye en tu organismo e induce al cuerpo lúteo a producir más y más progesterona previniendo así la menstruación. Esta es la razón por la que “no te vino la regla”, un síntoma cardinal de embarazo. Por otra parte, los vómitos matutinos también se atribuyen a la presencia de esta hormona.

Ahora bien, luego de este análisis exhaustivo de la hCG aún estamos apenas a una semana de la ovulación. Ahora sabemos que el “Corion” de Gonadotrofina Coriónica Humana guarda relación con la formación de la placenta y que la hCG ahora inunda todo tu organismo incrementándose rápidamente durante las primeras semanas de gestación, doblando su cantidad casi a diario. Entre siete y diez días luego de la ovulación puedes comenzar a realizar pruebas de embarazo siempre que lo hagas con pruebas de alta sensibilidad. Las pruebas de detección temprana de embarazo son excelentes sin embargo si tienes un resultado negativo en las pruebas tempranas, no debe interpretarlo como una prueba concluyente de ausencia de embarazo. Los niveles de hCG pueden aumentar a velocidades diferentes por lo que recomendamos repetir la prueba unos días después usando una muestra de la primera orina de la mañana. Si tan sólo dispone de pocas de nuestras pruebas, le recomendamos realizar la primera a los diez días de la ovulación y la segunda una semana después de la primera. Lo bueno de nuestras muy accesibles tiras de análisis es que puedes realizar la prueba ¡prácticamente a diario!

Tomemos un día de manera arbitraria, quizás el día 10 después de la ovulación. Te acabas de levantar y realizas la prueba con la primera orina de la mañana. La línea de control aparece casi de inmediato y lento pero con certeza ves aparecer flotando en el límite de la percepción la línea de la prueba. Ya han pasado tres minutos y ya vez tu primera línea de color en la prueba aunque aún algo débil. A los cinco minutos se ha completado el tiempo de reacción de la prueba y allí está muy claro, aunque aún débil ¡el color distintivo de la banda en la zona de análisis de la tira! Conforme se incrementan los niveles de hCG en tu cuerpo, esta línea de prueba se área más sólida y oscura a lo largo del tiempo si se realizan pruebas de embarazo consecutivas.

Próximo… Primera Semana de Embarazo: Primeros Síntomas de Embarazo y Desarollo Fetal

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